martes, 7 de julio de 2015

Religiosidad cristiana: milenarismo y culto jacobeo II

En el prólogo al segundo libro de esta obra se encuentra uno de los Mapa Mundi más conocidos de la cultura altomedieval europea. El objetivo de este mapa no es la representación geográfica del mundo sino el de servir como ilustración de la diáspora evangelizadora de los Apóstoles durante las primeras décadas del cristianismo. Beato se basó para confeccionarlo en los datos proporcionados por San Isidoro de Sevilla, Ptolomeo y las Sagradas Escrituras. El mundo se representa como un disco de tierra rodeado por el Océano y que se divide en tres partes: Asia (semicírculo superior), Europa (cuadrante inferior izquierdo) y África (cuadrante inferior derecho). El Mar Mediterráneo (Europa–África), el Río Nilo (África–Asia) y el Mar Egeo y el Bósforo (Europa–Asia) separaban a las masas continentales. El Mapa Mundi de Beato de Liébana es la primera obra cartográfica que muestra la existencia de la Terra Australis. A pesar de que esta tierra hipotética ya había aparecido citada en las obras de Claudio Ptolomeo o San Agustín de Hipona, lo cierto es que el mapa contenido en los Comentarios al Apocalipsis, es el primero que refleja la existencia de este continente austral, que a partir de este momento aparecerá repetidamente multitud de mapas y originará innumerables expediciones en su búsqueda, como las de Fernández de Quirós y Abel Tasman, que culminarán en el descubrimiento de Australia. Beato estaba convencido de la llegada inminente llegada del Fin de los Tiempos, que vendrían precedidos por el reinado del Anticristo, cuyo imperio duraría 1290 años. Basándose en el esquema expuesto por San Agustín en su obra la Ciudad de Dios, el creador de los Comentarios consideraba que la historia del mundo se estructuraba en seis edades: Las cinco primeras se extendían entre la creación de Adán y la crucifixión Jesucristo, mientras que la sexta, posterior a Cristo y contemporánea a nosotros, debía culminar con el desencadenamiento de los sucesos profetizados por el Apocalipsis.
Los movimientos de carácter milenarista eran comunes en la Europa de entonces: En el periodo 760–780 se producen en las Galias toda una serie de fenómenos astrales que provocan pánico entre la población; un monje visionario, Juan, predice la llegada del Fin del Mundo en el reinado de Carlomagno. Aparece en estas mismas fechas el Apocalipsis de Daniel, un texto escrito en lengua siríaca durante el reinado de la emperatriz Irene en Bizancio en el que se profetizaban toda una serie de guerras entre árabes, bizantinos y pueblos del Norte que finalizarían con la llegada del Anticristo.
Para Beato, los acontecimientos que estaban teniendo lugar en Hispania (el dominio islámico, la herejía adopcionista, la progresiva asimilación de los mozárabes...) eran señales que indicaban la proximidad del eón apocalíptico. Según cuenta Elipando en su Carta de los obispos de Spania a sus hermanos de la Galia, el abad de Santo Toribio llegó a anunciar a sus paisanos de la Liébana la llegada del Fin del Mundo para la pascua del año 800: la víspera de ese día, cientos de aldeanos se agruparon en torno al Monasterio de Santo Toribio, esperando —aterrados— el prodigio. Durante casi día y medio permanecieron en aquel lugar sin probar bocado hasta que uno de ellos, de nombre Ordoño, exclamó: «¡Comamos y bebamos, de manera que si llega el fin del mundo estemos hartos!».
Las visiones proféticas y milenaristas de Beato de Liébana tuvieron una huella perdurable en el desarrollo del Reino de Asturias: La Crónica Profética, que fue redactada en torno al año 880, predice la caída final del Emirato de Córdoba y la conquista y redención de toda España por el rey Alfonso III. Asimismo, el icono de la Cruz de la Victoria, que terminó convirtiéndose el emblema del Reino de Asturias, tiene su origen en un pasaje del Apocalipsis en el que San Juan tiene la siguiente visión de la Parusía: Ve a Jesucristo sentado en majestad compañado de nubes y afirmando «Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el que Fue, el que Es y el que Será. El Todopoderoso».[ El uso del lábaro se remonta a tiempos de Constantino el Grande, que lo empleó durante la célebre batalla del Puente Milvio. Pero en Asturias, el uso de la Cruz de la Victoria adquirió tintes de veneración. En casi todas las iglesias prerrománicas aparece grabado dicho icono, a menudo acompañado de la expresión «Hoc signo tuetur pius, in hoc signo vincitur inimicus», que se convirtió en el lema de los monarcas asturianos.
Otro de los legados espirituales del Reino de Asturias lo constituye el surgimiento de una de las vías de transmisión cultural más fascinante de Europa: El Camino de Santiago. El primer texto que hace referencia a la predicación de Santiago el Mayor es el Breviario de los Apóstoles, texto del siglo VI que cita a un lugar denominado Aca Marmárica como su lugar de descanso definitivo. San Isidoro de Sevilla insistió en esta idea en su tratado De ortu et obitu patrium. Siglo y medio después, en tiempos del rey Mauregato fue compuesto el himno O Dei Verbum en el que se califica al apóstol de «áurea cabeza de España, nuestro protector y patrono nacional», y se hace referencia a su predicación en la Península durante las primeras décadas del cristianismo. Algunos atribuyen dicho himno a Beato, aunque esto es discutido por los historiadores.

Pero no fue hasta el reinado de Alfonso II cuando desde Galicia llegaron noticias de un acontecimiento prodigioso: En la diócesis de Iria Flavia un ermitaño llamado Pelayo había observado durante varias noches sucesivas resplandores misteriosos sobre el bosque de Libredón. Canciones de ángeles acompañaban el baile de luminarias. Impresionado por este fenómeno, Pelayo se presentó ante el obispo de Iria Flavia, Teodomiro, que acudió al lugar con su séquito. En la espesura del bosque se halló un sepulcro de piedra con tres cuerpos, que fueron identificados con los del apóstol Santiago el Mayor y sus dos discípulos, Teodoro y Atanasio. Según la leyenda, el rey Alfonso fue el primer peregrino en acudir a ver al Apóstol: Durante las noches que duró el trayecto fue guiado por el curso de la Vía Láctea, que a partir de ese momento tomaría el nombre popular de Camino de Santiago.

Citas Célebres:

lunes, 6 de julio de 2015

Religiosidad cristiana: milenarismo y culto jacobeo

Durante los reinados de Silo y de Mauregato se sentaron las bases de la cultura del Reino de Asturias y de la España cristiana de la Alta Edad Media. En este periodo aparentemente anodino, en el que los reyes de Asturias se sometieron a los dictados de los emires cordobeses, vivió Beato de Liébana, que es probablemente la mayor figura intelectual del Reino de Asturias, y cuya obra dejó una huella imperecedera en la cultura cristiana de la Reconquista.
Los soberanos andalusíes gustaban de integrar en sus harenes a mujeres de piel clara procedentes del Norte de España. Como consecuencia de ello, los emires y califas de Córdoba, cuyas madres y abuelas eran asturianas o vascas, eran genéticamente norhispanos. De hecho, el califa Abderramán III tenía la tez pálida y los ojos claros, y solía teñir de color moreno su larga cabellera rubia. Paradójicamente Mauregato (y tal vez también Silo), nació de madre musulmana (bereber).
Beato se vio directamente involucrado en la querella adopcionista, en el seno de la cual combatió con fuerza a Elipando, obispo de Toledo. Los adopcionistas defendían que Jesucristo nació hombre y que sólo tras su muerte y resurrección fue adoptado por el Padre y adquirió la cualidad divina. El adopcionismo tenía raíces en el arrianismo, que negaba la divinidad de Cristo, y en el paganismo grecorromano, donde existían algunos ejemplos de héroes como Hércules que después de su muerte alcanzaron la apoteosis. No han de descartarse asimismo influencias musulmanas en el surgimiento del adopcionismo, pues Elipando fue impuesto en su cargo por las autoridades musulmanas, cuya religión negaba la divinidad de Jesús, al que se consideraba profeta pero no Hijo de Dios. Sin embargo, la herejía adopcionista fue combatida por Beato desde su monasterio de Santo Toribio de Liébana, al par que defendió la independencia de la iglesia asturiana frente a la toledana y estrechó lazos con Roma y el Imperio Carolingio: En este sentido, Beato fue apoyado en su lucha contra la iglesia toledana por el Papa así como por Alcuino de York, estudioso anglosajón afincado en Aquisgrán con el cual cultivó una gran amistad.
La obra de mayor trascendencia creada por Beato fueron sus Comentarios al Apocalipsis, que fueron copiados en manuscritos en los siglos posteriores (denominados usualmente Beatos) y de los que el escritor italiano Umberto Eco ha llegado a decir: «Sus fastuosas imágenes han dado lugar al mayor acontecimiento iconográfico de la historia de la humanidad».[34] Beato expone en ellos una interpretación personal del relato apocalíptico, a la que añade citas procedentes del Antiguo Testamento y de los Padres de la Iglesia, y todo ello acompañado por magistrales ilustraciones.

En los Comentarios se da una nueva interpretación a los símbolos del Apocalipsis: Babilonia ya no representa a la ciudad de Roma, sino a Córdoba, sede de los emires de Al Ándalus; la Bestia, antiguo símbolo del Imperio Romano, encarna ahora al invasor islámico que amenazaba con destruir la cristiandad occidental y que en esa época atribulaba con sus frecuentes razzias a los territorios del Reino de Asturias.

Citas Célebres:
“El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.” 
“Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes.” 
“Solamente aquellos espíritus verdaderamente valerosos saben la manera de perdonar. Un ser vil no perdona nunca porque no está en su naturaleza.” 
“Perdonar es no tener demasiado en cuenta las limitaciones y defectos del otro, no tomarlas demasiado en serio, sino quitarles importancia, con buen humor, diciendo: ¡sé que tú no eres así!” 
“La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.” 
“El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla.” 
“Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad.” 
“La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande.”
"Desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar." 
“La casa de un hombre es su castillo”. 
“Vivir sin amar no es, propiamente, vivir.” 
“Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida.” 
“El fin es ser feliz. Sólo se consigue lentamente. Exige una aplicación cotidiana.” 
“Quienes esperan cosechar las bondades de la libertad deben soportar la fatiga de defenderla.” 
“No es la recompensa lo que eleva el alma, sino la labor que le ha valido esa recompensa.” 

domingo, 5 de julio de 2015

Religiosidad y espiritualidad en el Reino de Asturias.

Restos de paganismo celta y megalítico.
Aunque los primeros testimonios cristianos de Asturias datan del siglo V la verdadera progresión del cristianismo en Asturias sólo tuvo lugar a partir de mediados del siglo VI, cuando toda una serie de anacoretas, como Santo Toribio de Liébana y otros monjes pertenecientes a la orden de San Fructuoso de Braga, se fueron asentando en territorios de la cordillera Cantábrica e iniciaron la predicación de la doctrina cristiana entre los lugareños.
La cristianización de Asturias avanzó de una manera muy lenta y puede decirse que jamás llegó a significar el olvido de las antiguas divinidades. Como en muchos otros lugares (aunque quizá aquí en mayor medida), pervivieron en las creencias populares coexistiendo sincréticamente con la nueva religión. En este sentido, San Martín de Braga reprendía de este modo en su obra De correctione rusticorum a los campesinos de la Gallaecia por su apego a los cultos paganos: «Muchos demonios de los expulsados del cielo presiden en el mar, en los ríos, en las fuentes o en las selvas y se hacen adorar de los ignorantes como dioses. A ellos hacen sacrificios: en el mar invocan a Neptuno; en los ríos, a las Lamias; en las fuentes, a las Ninfas; en las selvas, a las Dianas».
El folclorista asturiano Constantino Cabal fue el que sostuvo por vez primera la existencia de parentesco etimológico, hoy generalmente aceptado por los filólogos, entre el vocablo latino diana, que menciona la cita de San Martín de Braga, y el asturiano xana, que designa a la conocida criatura de la mitología asturiana: ello podría indicar la existencia de una cierta continuidad entre la antigua religión astur y las creencias míticas presentes en la actualidad en las zonas rurales de Asturias. No en vano el arroyo que brota del santuario de Covadonga lleva aun hoy el nombre de la antigua diosa celta Deva, a cuyo culto estaba consagrado el lugar antes de su cristianización. Según otros autores, deva es una palabra céltica e indoeuropea que significa simplemente diosa, por lo que sería posible que tras esta denominación se escondieran otras divinidades femeninas como Navia o Briga. En todo caso, Deva era una advocación que, según la opinión de renombrados historiadores, etnólogos y filólogos, gozaba de gran predicamento en época precristiana, tal y como testimonian topónimos como La Isla de Deva (en Castrillón) o el pozo del Güeyu la Deva (Gijón). De la primera se dice aun hoy que vienen las niñas que nacen en el territorio de dicho concejo. Del Güeyu la Deva, que sus aguas rojas no son más que la sangre de los moros derrotados en la batalla de Covadonga.
En el valle medio del Sella, zona donde se asienta Cangas de Onís, existía un área dolménica que databa de época megalítica, probablemente del periodo 4.000–2.000 a. C. En ella, particularmente en el dolmen de Santa Cruz, se realizaban los enterramientos rituales de los jefes tribales de la comarca. Dicha práctica pervivió tras las conquistas romana y visigótica, y lo hizo hasta tal punto que todavía en el siglo VIII el rey Favila fue enterrado allí, en el mismo lugar donde reposaban los restos de caudillos ancestrales. Aunque la propia monarquía asturiana patrocinó la cristianización del lugar (ordenando la edificación de una iglesia), lo cierto es que aun hoy existen tradiciones paganizantes que afirman que el dolmen de Santa Cruz está poblado por xanas y que la tierra que se extrae de su suelo tiene propiedades curativas.
Según la lápida encontrada en la tumba de Favila, la iglesia fue consagrada en el año 738 por un personaje llamado Asterio, al que se califica de vate, palabra latina que quiere decir 'adivino, profeta', y que tiene cognados en las lenguas célticas, como el gaélico irlandés oaith, que designaba a aquellos bardos que realizaban profecías y adivinaciones (por ejemplo, el mago Suibhne, equivalente irlandés de Merlín). Esta terminología contrasta con la que encontramos en los textos cristianos más comunes, donde se suele designar a los sacerdotes con el término presbyterus (del griego Πρεσβυτερος, 'hermano mayor').
En tal sentido, no está de más recordar que la cristianización de Asturias se llevó a cabo por vías no demasiado ortodoxas: el Parroquial Suevo atribuía a la sede de los bretones las parroquias existentes en el territorio asturiano, por lo que es probable que las primitivas formas de cristianismo usuales en Asturias no difirieran demasiado de las existentes entre las iglesias celtas de las islas Británicas, entre ellas la tonsura de sus monjes, que por sus reminiscencias paganas fue condenada por el IV Concilio de Toledo. Quedan hoy en día en Galicia numerosas leyendas pías relativas a religiosos que viajaron por mar hasta las costas del Paraíso, como por ejemplo San Amaro, Trezenzonio o Ero de Armenteira: leyendas que guardan enormes paralelismos con las historias de San Brandán el Navegante, San Maclovio de Gales o los imramma irlandeses. Por otro lado, lo cierto es que el paganismo influyó incluso en las prácticas de la Iglesia Católica en Asturias: no era infrecuente que los sacerdotes participasen en los conjuros para impedir la llegada del Ñuberu a una determinada parroquia, y en la figura de los freros se conservan los últimos vestigios de la poesía mitológica en la Asturias tradicional.

El proceso de cristianización fue fomentado por los reyes de Asturias, que a diferencia de los monarcas de la Inglaterra pagana (como Penda de Mercia), de la Irlanda gaélica (Conn el de las Cien Batallas) o la Sajonia del siglo VIII (el duque Witikindo), no cimentaron su poder sobre las tradiciones religiosas indígenas sino que tomaron sus mitos fundacionales de los textos de las Sagradas Escrituras cristianas (particularmente del Apocalipsis, y de los libros proféticos de Ezequiel y Daniel) y de los textos de los Padres de la Iglesia.

Citas Célebres:
“Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.” 
“La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.”
“El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.” 
“Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.” 
“Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.” 
“Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño.” 
“Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.” 
“La gente, en general, soporta mucho mejor que se hable de sus vicios y crímenes, que de sus fracasos y debilidades.” 
“La violencia es el miedo a los ideales de los demás.” 
“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.” 
“Desconfío de la incomunicabilidad; es la fuente de toda violencia.” 
“Estaba furioso de no tener zapatos; entonces encontré a un hombre que no tenía píes, y me sentí contento de mi mismo.”
“Más vale feo y bueno que guapo y perverso.”
“Una buena acción es una lección insolente para los que no tienen el valor de ejecutarla.” 
“Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto.” 
“Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.” 

sábado, 4 de julio de 2015

ARQUITECTURA: Iglesia de San Francisco (Avilés).

El antiguo convento de San Francisco de Avilés está situada en la zona el casco antiguo de Avilés en Asturias. Tras la desamortización de Mendizábal, los franciscanos abandonan el convento y pasa a convertirse en la actual parroquia de San Nicolás de Bari.
Abandonado el antiguo convento por los Franciscanos, pasa a ser ocupado por las Clarisas de Oviedo durante los años 1837-1847. Ante la marcha de las monjas, el Ayuntamiento elevará petición a S.M. la Reina para que se abra al culto. La Reina resuelve favoramente y así se cede al Ayuntamiento el exconvento de S. Francisco y destina la Iglesia a Parroquia. Se realiza el traslado el 30 de diciembre de 1849. En 1898 el Ayuntamiento concederá el edificio de Casa Rectoral adosada a la fachada noroeste de la Iglesia, hasta que en 1959 sea derruida para dar paso a la nueva fachada que da a la Plaza Álvarez Acebal, contruyéndose la nueva como complemento al Claustro, aportando homogenización del conjunto.
Se conserva íntegro el archivo parroquial desde el año 1599, que ha superado guerras, terremotos, revoluciones e incendios.
Artísticamente es de destacar la Pila Bautismal, joya romana de valor insospechado. Es un hermoso capitel corintio en un bloque de mármol. No se sabe de dónde provino, tan sólo que al trasladarse la sede parroquial al antiguo convento de San Francisco, se trasladó también esta pila.

El convento sufrió una profunda y total reforma.

Citas Célebres:
“Los buenos escritores son aquellos que conservan la eficiencia del lenguaje. Es decir, lo mantienen preciso, lo mantienen claro.” 
“La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor.” 
“La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.”
“Los mejores médicos del mundo son: el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría.” 
“Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina.” 
“Con números se puede demostrar cualquier cosa.” 
“Las matemáticas son una gimnasia del espíritu y una preparación para la filósofia.” 
“Para las personas creyentes, Dios esta al principio. Para los científicos está el final de todas sus reflexiones.” 
“Un científico debe tomarse la libertad de plantear cualquier cuestión, de dudar de cualquier afirmación, de corregir errores.” 
“No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.” 
“Vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa.” 
“Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.” 
“El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.” 
“El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y un cobardía ceder el paso a los indignos.” 
“La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma.”
“Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello.” 
“Es cierto que el amor conserva la belleza y que la cara de las mujeres se nutre de caricias, lo mismo que las abejas se nutren de miel.” 
“Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.” .
“Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.” 
“La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.” 

viernes, 3 de julio de 2015

ARQUITECTURA: Iglesia de San Lorenzo de Cortina.

La iglesia de San Lorenzo de Cortina se encuentra en Avilés, Asturias.
En el emplazamiento de Llaranes debería de existir un templo prerrománico que no ha llegado hasta nuestros días, conservando sólo una ventana que hoy en día está incluida en este templo.

La ventana está situada en la fachada oeste, encima de la puerta de entrada.
Citas Célebres:
“No hay lugar tan estrecho donde no se pueda elevar el pensamiento al cielo.” 
“Que cada ocasión sea una gran ocasión, porque no sabéis cuándo el destino os favorecerá. “
“Mejor un amigo con siete pecados que un extraño.”
"El matrimonio es la principal causa del divorcio." 
“Si las lágrimas son efecto de la sensibilidad del corazón, ¡desdichado de aquel que no es capaz de derramarlas!.” 
“Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.” 
“Leemos el mundo al revés y nos lamentamos de no comprender nada.” 
“El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada.” .
"No importa si se avanza poco; lo importante es no parar." 
“No envidio a los que saben más que yo, pero me compadezco de quienes saben menos.” 
“Los tontos no gustan de admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta.” 
"No le evitéis a vuestros hijos las dificultades de la vida, enseñadles más bien a superarlas." 
“Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo.” 
"No podemos hacer grandes cosas, sólo pequeñas cosas con gran amor." 
“Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.” 
“Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer.” 
“Las citas son una manera de repetir erróneamente las palabras de otro.” 
“La gente goza de tan poca fantasía que tiene que recoger con ansia unos de otros esos pequeños adornos de la conversación. Son como traperos o colilleros de frases hechas.” 
“Las citas, cuando quedan esculpidas en nuestra memoria, nos sugieren pensamientos originales; además, despiertan en nosotros el deseo de leer a los autores de los cuales han sido tomadas.” 
“La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir. “

jueves, 2 de julio de 2015

ARQUITECTURA: Iglesia de San Cipriano (Pillarno).

La iglesia de San Cipriano se encuentra en el pueblo de El Cuadro, perteneciente a la parroquia de Pillarno, concejo de Castrillón (Asturias).
Este templo sustituyó a uno anterior prerrománico, dedicado a Santa Marina, que fue destruido durante la guerra civil española y reconstruido en la década de 1940.
Resultado de imagen de Iglesia de San Cipriano (Pillarno)., AsturiasDel templo anterior, sólo se conserva una ventana bífora, que no tiene datación, pero con indudable factura prerrománica. Consta de unas dimensiones de 91 x 14 x 86 cm y está situada en la capilla del vestíbulo. Su descubrimiento se realizó tras las obras de restauración posteriores a la citada guerra civil, realizadas por el párroco Porfirio Guitiérrez. Fue tallada de un bloque de piedra con dos vanos rectangulares que finalizan en un arco de herradura. Estos arcos están flanqueados por unas jambas. Su factura es similiar a las del la Iglesia de San Martín de Salas, y San Miguel de Bárcena del Monasterio.

La iglesia ha sido declarada Monumento Histórico Artístico.

Citas Célebres:
“Los que aman sólo una vez en su vida son realmente los superficiales. Lo que llaman constancia y fidelidad podía llamarse letargia de la costumbre o falta de imaginación.” 
“El único límite para nuestra comprensión del mañana serán nuestras dudas del presente.” 
"La bala que me ha de matar aún no ha sido fundida." 
“Lo bueno del cine es que durante dos horas los problemas son de otros.” 
“El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel” 
"Yo ya no se qué prefiero, que me odies de corazón o que me ames sin amor.". 
“El amor vive más de lo que da que de lo que recibe.” 
“Para disipar una duda, cualquiera que fuera, se necesita una acción.” 
“La raza de los hombres es como la de las hojas: cuando una generación florece, otra declina."
“Yo pinto las cosas no como las veo, sino como las pienso.” 
“No hagas mal y el mal no te dominará; sepárate del injusto y él se alejará de ti”. 
“Conviene siempre esforzarse más en ser interesante que exacto; porque el espectador lo perdona todo menos el sopor.” 
“Sólo la realidad tiene derecho a ser inverosímil. El arte, nunca. He aquí por qué el arte no debe confundirse con la vida.” 
“Evitad las menudas superfluidades, porque por una rendija puede naufragar un navío.” 
“Gobernar es pactar; pactar no es ceder”. 

miércoles, 1 de julio de 2015

ARQUITECTURA: Iglesia de San Martín de Laspra.

La Iglesia de San Martín de Laspra se encuentra en la localidad del mismo nombre, en el concejo de Castrillón, Asturias.
Las primeras referencias conocidas sobre este templo figuran en el testamento del rey Alfonso III. En sus primeros tiempos se conoció como San Martín de Cellio.
Actualmente el edificio consta de una sola nave con bóveda de arista y fajones de piedra. Dispone de dos capillas a cada lado y con un ábside amplio cubierto con crucería sencilla. A este conjunto, se le ha añadido en 1787 una torre de base cuadrada que culmina con una cúpula de ocho paños y base ochabada, que remata en bola y cruz de hierro.
El retablo mayor de este templo, realizado a finales del siglo siglo XVIII, en un estilo de transición entre el barroco y el clasicismo, está consagrado al titutal del templo: San Martín.
En el lado noroeste se encuentra adosada una pequeña ventana bífora tallada en un bloque de piedra y que se puede fechar entre los siglos IX y XI, durante el desarrollo del arte asturiano.

Cabe señalar que su emplazamiento posiblemente se encuentra sobre un templo anterior, quizá de la época romana, como lo confirmaría el hallazgo en su interior de una curiosa ara muy probablemente dedicada al culto mitraico.

Citas Célebres:
"El odio es la venganza del cobarde." 
"Incontenida, la cólera es frecuentemente más dañina que la injuria que la provoca." 
"Si en verdad queremos amar, tenemos que aprender a perdonar." 
"Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más." 
"Enseñemos a perdonar; pero enseñemos también a no ofender. Sería más eficiente." 
"Vengándose, uno iguala a su enemigo; perdonando, uno se muestra superior a él."
"El arrepentimiento es el remordimiento aceptado."
"Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas."
"Un hombre de carácter podrá ser derrotado pero jamás destruido."
"Nada resulta más atractivo en un hombre que su cortesía, su paciencia y su tolerancia."
"No me preocupa el no ser conocido. De lo que trato es de hacerme digno de ser conocido."
"Nada es más necesario que la verdad y, con relación a ella, todo lo demás no tiene más que un valor de segundo orden."
“El hombre sensato cree en el destino; el voluble, en el azar.” 
“Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que paciente la sostiene.” .
“Miserable cosa es pensar ser maestro el que nunca ha sido discípulo.” 

OTRAS POCAS MAS DE ROSAS