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jueves, 6 de agosto de 2015

MITOLOGIA ASTURIANA: El Nuberu.

También conocido en el occidente como Reñubeiru o Xuan Cabritu, el nuberu es un conductor de nubes y tormentas. Se le representa como un hombre con espesa barba , viste pieles de cabra y un sombrero de ala ancha. Puede ser terriblemente dañino con las personas, lacrando pastos y sembrados, si bien puede ser muy beneficioso con aquellos que le ayuden. El mito nos cuenta que vive en Egipto en la Ciudad del Grito. En una ocasión vino a Asturias montado en las nubes, teniendo la mala suerte de caerse a la tierra. Pidió cobijo y nadie se lo dio hasta bien entrada la noche en el que un pobre campesino se apiadó de él. En gratificación todos los años le regaba bien sus sembrados aumentando éstos su producción. Años después este campesino tiene que efectuar un viaje al lejano Egipto. Enterándose el campesino de que su amada después de tantos años de ausencia decide casarse con otro, va a pedir ayuda al Nuberu, éste le monta en una nube llegando a tiempo para impedir la boda. En los pueblos para evitar la llegada del Nuberu se hacía tocar las campanas de bronce de la iglesia. Otro método de alejar el mal tiempo era poner cuchillos y navajas semi enterrados en la tierra y apuntando al cielo, esperando así cortar la mala nube en dos. El Entiznáu de la mitología hurdana posee paralelismos con el Nuberu asturiano, incluso en la indumentaria.
Los nuberos, nuberus, ñuberus, o nubeiros son personajes de las mitologías asturiana, cántabra y gallega. Se los llama de las tres maneras respectivamente según qué mitología.
Controlan el tiempo a su voluntad y se divierten provocando tormentas y tempestades, lanzando centellas a los animales y arruinando las cosechas de los hombres con el granizo. Estos hacedores y rectores de inclemencias no dudarán en utilizar los rayos como armas si son atacados o molestados.
Entre las gentes de Cantabria y Asturias se les tiene temor por los destrozos que producen en los pueblos y a ellos se les atribuyen las temidas noches de aguaceros y tempestades. Es por ello que durante las horas de oscuridad los lugareños encienden cirios y hacen tañir las campanas para ahuyentarlos.

Al contrario que a los ventolines, los pescadores temen a los nuberos pues les culpan de las terribles galernas del Cantábrico, que les hacen regresar apresuradamente a puerto, donde les esperan las preocupadas gentes.
Tradición asturiana.
En Asturias son representados como hombres altos (según Aurelio del Llano, no para otros) de aspecto envejecido, grisácea barba, ancha boca, vestimenta oscura (de pieles, normalmente) y un gran sombrero picudo de ala ancha. Se los considera feos, diciéndose de forma popular que se es más feu qu'el nuberu. También existe otro dicho sobre los lugares de aspecto tenebroso que hace referencia al carácter malévolo que se le atribuye en Asturias: tien cara de nuberu.
También se los llama por otros nombres. En Somiedo, Cangas del Narcea, Tineo, San Antolín de Ibias y para los vaqueiros de alzada se le conoce como renubeiru y se lo describe como un hombre chamuscado que frecuenta a las brujas. Los vaqueiros también los conocen como escolares, siendo un escolar un aprendiz de brujo que aspira a convertirse en nuberu y que es de pequeña estatura.
Algunos estudiosos relacionan al nuberu con el dios germano Thor o Donar, en cuanto a que una de las muchas atribuciones de este es la de dirigir las tormentas, y al igual que el nuberu viaja en una carro arrastrado por lobos. Sin embargo, muchas de las descripciones retratan al nuberu asturiano como tuerto, lo que lo relaciona con el también germano Odín. También existen muchos paralelismos con el Entiznáu de la mitología hurdana, con el que comparte incluso rasgos de su indumentaria.

Citas CélebreS:
“Mal gobernante el que exprime al pueblo dándole poco a cambio.”
“No desear nada es no vivir.” 
“Un apodo es la piedra más dura que el diablo puede arrojar a una persona.” .
“En su primera pasión la mujer ama a su amado; en todas las demás sólo ama al amor.” 
“Ama a tu vecino, pero no derribes vuestra verja.” 
“El jorobado no ve su joroba.”
"Un pequeño esfuerzo es el mejor sustituto de las excusas."
“Alcancé a contar los pasos que diste mientras te alejabas, para cuando mi orgullo deje de cegarme, correr a buscarte." 
“Si discutieran la cabeza y el corazón, acabaría por decidir el corazón. La pobre cabeza cede siempre, porque es la más prudente.” 
“Afortunado es el hombre que tiene tiempo para esperar.” 
“El buen lector es el que hace el libro bueno.” 
“El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos.” 
"Da siempre lo mejor de ti, y lo mejor vendrá..."
"No permitáis que nadie venga a vosotros y se vaya sin ser mejor y más feliz." 
“Se llama experiencia a una cadena de errores.” 

viernes, 10 de julio de 2015

Mitos y leyendas asturianos II

Se trata del cántico que entonó el rey de Judá Ezequías tras su curación de una enfermedad mortal por Yahvé, gracias a la intercesión de Isaías: En dicho cántico, el Rey, viéndose ante las puertas de la muerte, lamenta angustiado su partida hacia el sheol, el inframundo judío, un lugar oscuro y tenebroso donde no verá ya más a ni a Dios ni los hombres.
Resultado de imagen de mitos asturianosEn Asturias se encuentran asimismo exponentes del mito del Rey Durmiente: Según la leyenda, es posible aún hoy en día ver vagar al rey Fruela por el Jardín de los Reyes Caudillos de la Catedral de Oviedo y se dice que su nieto, el renombrado caballero Bernardo del Carpio, duerme también en una cueva de los montes asturianos. La tradición relata que en una ocasión un campesino perdió una de sus vacas, y cuando se internó en una cueva para buscarla oyó una voz que afirmaba ser Bernardo del Carpio, vencedor sobre los francos en Roncesvalles. Tras contarle que había vivido solitariamente durante siglos en aquella cueva le dijo al campesino: «Dame tu mano, que quiero saber cómo son los hombres de ahora». El pastor, asustado, le alcanzó el cuerno de una vaca, que al ser agarrado por el gigante se deshizo al instante. El pastor se marchó despavorido, no sin antes oír a Bernardo decir: «Los hombres de ahora no son como los que me ayudaron a matar franceses en Roncesvalles».

Son evidentes los paralelismos entre estas leyendas y las que rodean las figuras de otros héroes medievales europeos como Barbarroja o el Rey Arturo. Del primero se afirma que no murió, sino que se retiró al interior del monte Kyffhäuser, desde donde retornará para restablecer la antigua gloria de Alemania cuando los cuervos dejen de volar. Del segundo se afirma que vive junto con sus caballeros en multitud de grutas y colinas de la isla de Gran Bretaña. Su morada más famosa es aquella que le atribuyó Sir Walter Scott: las colinas de Eildon, en Escocia, donde se refugió Arturo tras su última batalla, y donde dormirá hasta que el destino le otorgue de nuevo el gobierno de Britania.

Citas Célebres:
“La lógica es buena para razonar, pero mala para vivir.” 
"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor." 
“Hay un límite para las lágrimas que podemos derramar ante las tumbas de los muertos.” 
“Me opongo a la violencia, porque cuando parece causar el bien éste sólo es temporal, el mal que causa es permanente.” 
"En la caridad el pobre es rico, sin caridad todo rico es pobre." 
“El buen libro, de las penas es alivio.”
“El saber y la razón hablan, la ignorancia y el error gritan.” 
“Hacemos las reglas para los demás y las excepciones para nosotros mismos.” 
“Lo que hace falta es tratar de someter a las circunstancias, no someterse a ellas.” 
“Templanza es moderación en el uso de lo bueno y abstinencia total de lo malo.” 
“No ha de maravillarnos que el azar pueda tanto sobre nosotros partiendo de que vivimos por azar.” 
“No hay hombre en el mundo sin tribulación o angustia, aunque sea rey o papa.” 
“Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse, tendrá que pasar al ataque.” 
“El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen.” 
“Casi siempre es injusticia la austera severidad, y la dulce caridad es casi siempre justicia.” 

OTRAS POCAS MAS DE ROSAS